viernes, 28 de febrero de 2014

Miedo a la Oscuridad

Miedo a la oscuridad


Conocido como "acluofobia" o "escotofobia", el miedo a la oscuridad es para algunos investigadores un mecanismo primigenio que heredamos de nuestros antepasados, que vivían aquellas noches sin luz en alerta constante. En los niños es algo común. Según dicen los psicólogos, la llegada de la noche rompe con un día placentero rodeado de afectos, y los pequeños ven el retiro a la soledad del dormitorio como un castigo. Este miedo se supera entre los 5 y 6 años. Cuando el temor continúa en la edad adulta, suele ir acompañado de experiencias e imágenes negativas asociadas a la oscuridad y vividas en la infancia.

Soluciones al miedo a la oscuridad

Los consejos que te puedo dar para ayudar a tu peque, verás que son muy sencillos de practicar en casa, en su habitación. No debes olvidar que es muy importante que el niño duerma solo y se acostumbre a ello, por eso nunca debes resolver el problema llevándotelo a dormir contigo; la independencia y valentía deben aprenderse desde la temprana niñez.
  • Cuentos
Contarle cuentos a tu hijo es muy útil para hacerlo dormir, pero más útil será si el cuento trata de un niño que le teme a la oscuridad y que supera su problema poco a poco. Tu pequeño se sentirá identificado con el personaje.
Enfrentando el temor. Tu hijo y tú, juntos, pueden obtener resultados más importantes, por eso, antes de acostarlo, acompáñalo hasta que se duerma. Pregúntale qué es lo que le asusta; por ejemplo, si te dice “aquel juguete”, ve donde está el juguete y tráelo donde él esté, y muéstrale que no tiene nada de qué temer. Haz lo mismo si te dice que es una sombra lo que le da miedo o lo que está debajo de su cama.
  • Juegos
Jugar en la oscuridad también hará que tu hijo se divierta en ella y poco a poco le pierda el miedo. Jueguen a las sombras o a esconderse, siempre en su habitación, porque es allí donde tiene los problemas. Luego, acuéstalo y quédate un rato con él.
  • Un poco de luz
Una lamparita nunca está de más, pero con luz muy tenue. Puedes dejarla prendida mientras se queda dormido y depués, apagarla. Quizá al principio se despierte a medianoche asustado sin su luz, pero se acostumbrará.
Nunca olvides felicitar a tu niño por una noche más de dormir solo y tranquilo. Puedes también permiarlo de vez en cuando con su comida favorita o con un paseo a los juegos que más le gusten. ¡Suerte!

martes, 25 de febrero de 2014

¿Por qué a los padres habitualmente no les gustan las parejas de sus hijos?


Es bastante habitual que los padres intenten influir en la elección de pareja de sus hijos. ¿Por qué? Un nuevo estudio de la Universidad de Bristol (Reino Unido) que publica la revista Evolution & Human Behaviour revela que estos conflictos entre padres e hijos podrían tener una raíz evolutiva. 


Los autores de la investigación desarrollaron un modelo de ordenador para simular la evolución del comportamiento paterno con respecto a la elección de pareja por parte de una hija. El modelo mostraba que los progenitores preferían que sus yernos y nueras fueran más atentos, protectores y serviciales de lo que solía escoger sus descendientes. Y que cuando había varios hermanos y los progenitores dedicaban más recursos a hijos con cuya pareja no estaban conformes, los vástagos mostraban cierta predisposición a establecer nuevas relaciones de pareja con personas menos "entregadas" de lo que sus padres idealmente desearían.


Además, el estudio sugiere que este tipo de conflicto intergeneracional es mayor cuando son los padres los que controlan los recursos económicos, ya que tienden a ser menos equitativos y a dar apoyo más a las hijas que consideran que han elegido parejas que no las "cuidan bastante" y que "no aportan suficiente" a la familia.