Conocido como "acluofobia" o "escotofobia", el miedo a la oscuridad es para algunos investigadores un mecanismo primigenio que heredamos de nuestros antepasados, que vivían aquellas noches sin luz en alerta constante. En los niños es algo común. Según dicen los psicólogos, la llegada de la noche rompe con un día placentero rodeado de afectos, y los pequeños ven el retiro a la soledad del dormitorio como un castigo. Este miedo se supera entre los 5 y 6 años. Cuando el temor continúa en la edad adulta, suele ir acompañado de experiencias e imágenes negativas asociadas a la oscuridad y vividas en la infancia.
Soluciones al miedo a la oscuridad
Los consejos que te puedo dar para ayudar a tu peque, verás que son muy sencillos de practicar en casa, en su habitación. No debes olvidar que es muy importante que el niño duerma solo y se acostumbre a ello, por eso nunca debes resolver el problema llevándotelo a dormir contigo; la independencia y valentía deben aprenderse desde la temprana niñez.
- Cuentos
Contarle cuentos a tu hijo es muy útil para hacerlo dormir, pero más útil será si el cuento trata de un niño que le teme a la oscuridad y que supera su problema poco a poco. Tu pequeño se sentirá identificado con el personaje.
Enfrentando el temor. Tu hijo y tú, juntos, pueden obtener resultados más importantes, por eso, antes de acostarlo, acompáñalo hasta que se duerma. Pregúntale qué es lo que le asusta; por ejemplo, si te dice “aquel juguete”, ve donde está el juguete y tráelo donde él esté, y muéstrale que no tiene nada de qué temer. Haz lo mismo si te dice que es una sombra lo que le da miedo o lo que está debajo de su cama.
Enfrentando el temor. Tu hijo y tú, juntos, pueden obtener resultados más importantes, por eso, antes de acostarlo, acompáñalo hasta que se duerma. Pregúntale qué es lo que le asusta; por ejemplo, si te dice “aquel juguete”, ve donde está el juguete y tráelo donde él esté, y muéstrale que no tiene nada de qué temer. Haz lo mismo si te dice que es una sombra lo que le da miedo o lo que está debajo de su cama.
- Juegos
Jugar en la oscuridad también hará que tu hijo se divierta en ella y poco a poco le pierda el miedo. Jueguen a las sombras o a esconderse, siempre en su habitación, porque es allí donde tiene los problemas. Luego, acuéstalo y quédate un rato con él.
- Un poco de luz
Una lamparita nunca está de más, pero con luz muy tenue. Puedes dejarla prendida mientras se queda dormido y depués, apagarla. Quizá al principio se despierte a medianoche asustado sin su luz, pero se acostumbrará.
Nunca olvides felicitar a tu niño por una noche más de dormir solo y tranquilo. Puedes también permiarlo de vez en cuando con su comida favorita o con un paseo a los juegos que más le gusten. ¡Suerte!
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